domingo, 15 de marzo de 2009


No recuerdo ni lo que estaba tocando el abuelo, pero su libro de Vicente Fernandez y el violín era algo extraño

La alegría de la abuela era contagiosa, y el Don tocaba a mi parecer muy bien.

El estacionamiento de la unidad, jamas hubiese creído que podría lucir así.

2 comentarios:

Izcariot dijo...

muy buena la prim foto

adriano dijo...

estánchidas... me gustó la del estacionamiento... imaginé pasando por debajo de una carretera barcelonesca-